Información práctica
Más información: Oficina de Turismo de Oñati (943 783 453 / turismo@onati.eus).
¿Inquietud cultural? ¿Motivos espirituales? ¿Aventura en la naturaleza? ¿Reto personal? ¿Una forma original y diferente de hacer turismo? Estas razones mueven desde hace años a las y los peregrinos a recorrer el Camino Ignaciano. Una de las joyas del Camino, el Santuario de Arantzazu, se encuentra al final de la 2ª etapa. Si tu tiempo te lo permite la posibilidad de alargar dicha etapa, no debes de perder la oportunidad de conocer Oñati.
En el entorno del Santuario de Arantzazu encontrarás varias opciones para comer y dormir: los hoteles Goiko-Benta, Sindika y el Santuario de Arantzazu ofrecen alojamiento y restauración; finalmente, Milikua sólo restauración.
Tras los pasos de Ignacio de Loiola…
Este camino recrea el viaje que realizó Ignacio de Loiola en el año 1522, desde su localidad natal, Azpeitia hasta la ciudad catalana de Manresa.
La ruta completa tiene 675 km y la parte del itinerario, que discurre por Gipuzkoa y Araba se prolonga durante 150 km y 6 etapas.
La orografía montañosa del País Vasco, bien reflejada en esta segunda etapa por su empinada subida (Zumarraga-Arantzazu 19,2 km), ofrece una opción más cómoda realizando una parada “extra“ en Oñati.
Si viajas en bicicleta o a pie y disponiendo de tiempo, puedes dividir esta segunda etapa en dos y subir al Santuario de Arantzazu pasando por Oñati.
Descansar en Oñati, como Ignacio de Loyola y reanudar el viaje
Tal y como lo hizo Ignacio de Loyola en su viaje hacia Navarrete, y aparece escrito en su autobiografía, podremos descansar en Oñati.
La desviación de la 2ª etapa se encuentra frente a la antigua ferrería de Mirandaola en Legazpi, visitable a su paso, y donde hallaremos una indicación que nos señala la antigua calzada del correo en dirección a Oñati. Descenderemos a Oñati, pasaremos aquí la noche y al día siguiente reanudaremos el viaje hacia el Santuario de Arantzazu. No olvides que en la subida al Santuario de Arantzazu debes de reservar una hora y media para visitar las magníficas Cuevas de Oñati-Arrikrutz.
Oñati y San Francisco de Borja
Podremos conocer la ermita de Magdalena en Oñati, donde uno de los sucesores de San Ignacio de Loyola, San Francisco de Borja se retiró durante 2 años. En la vía verde, que une Oñati con Bergara, encontrarás dicha ermita.